Ritidedectomía (Face Lift)

DAR A LA CARA UNA APARIENCIA
MÁS FIRME Y FRESCA

Cuando la cara envejece, la piel y las estructuras profundas, cachetes y los pómulos pierden su firmeza, elasticidad y colágeno. Se desarrollan arrugas y surcos de expresión como consecuencia de la piel floja y la actividad muscular facial. La región nasolabial se hace profunda y se forma un surco cuando el cachete se cae. La piel de la línea de la mandíbula se cae, se forma la papada y se arruga el cuello y aparecen unas bandas que resultan desagradables.

Entre otros factores influyen en el envejecimiento, el daño causado por el sol, color de la piel, la estructura ósea facial, la herencia, las costumbres como fumar, afectan directamente a que una persona envejezca más o menos rápido. Los factores anteriores influyen en por cuanto tiempo una cirugía de Ritidectomía va a mejorar a una persona.

Nosotros podemos detener o regresar un poco el reloj, pero éste va a volver a caminar. El efecto real de la Ritidectomía es para dar a la cara una apariencia más firme y fresca. Después de la cirugía se puede notar temporalmente palidez y quizá sentir estiramiento temporal de la cara y el cuello. Gradualmente todo se va recuperando y con las semanas y algunos meses se obtienen los resultados óptimos. Las cicatrices se esconden en la línea del pelo y dentro de las líneas normales, pudiendo ser fácilmente disimulada con el maquillaje.

El procedimiento puede ser realizado con anestesia local y sedación, pero si el paciente prefiere anestesia general, se da la opción. Es necesario pasar una noche en el hospital y el tiempo promedio de inactividad o incapacidad social va de 10 a 15 días.

Cada persona reacciona diferente a inflamación o moretes y es recomendable tomarse el tiempo suficiente para su recuperación. No se programe cerca de un evento social o familiar. Generalmente a los 30-45 días un rostro ya se ve totalmente recuperado.

Como este procedimiento se realiza generalmente cerca o después de los 50´s, es requisito tener buena salud, dejar de fumar y realizar exámenes de laboratorio con tiempo, un electrocardiograma o valoración cardiológica.

Para supervisar adecuadamente la recuperación del postoperatorio, el Dr. Enrique Andrade acostumbra observar muy de cerca la evolución del paciente y guiarle en el tratamiento que optimice su mejoría. La busqueda de la naturalidad rige todos los procedimientos: Si el resultado no luce natural no se ve bien. “La Seguridad y bienestar del paciente prima sobre cualquier otro factor”